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Reflexión de verano

Para muchos, ahora en agosto llegan las tan deseados vacaciones ¡!!!!! ¿Por qué las ansiamos tanto?

“Porque no paramos, siempre estamos en el HACER.” Bueno, el Hacer en sí mismo no es tanto el problema. Si disfrutáramos haciendo, no nos cansaríamos tanto. El problema se descubre cuando nos damos cuenta que no hacemos por hacer, sino que hacemos para conseguir algo. Siempre hay un “para qué”, hay una zanahoria para alcanzar que nos promete más bienestar, más dinero, más disfrute…pero siempre a futuro.

Son nuestras metas las que nos cansan y matan la alegría del Hacer.

¿Qué son las metas? Son unos objetivos que nos ponemos (o que dejamos que nos pongan). Que supuestamente nos llevan a estar mejor, mejor situados, mejor considerados, etc…..siempre a futuro.

Fíjate lo que suele pasar:

La persona, de joven, muchas veces no sabe lo que quiere, aún no tiene metas; va algo desorientada y sufre por no saber por dónde tirar (porque todos le dicen que debería saberlo!).

Más adelante, de adulto, ya tiene claras sus metas, pero aún no las han alcanzado. Así que sufre por el esfuerzo continuo y por el miedo de quizá no lograrlas.

Sobre los 45, entra en crisis cuando descubre que sí ha alcanzado sus metas pero resulta que éstas no cumplen sus expectativas!!! No se siente mejor. Lo que siente es frustración y decepción.

¿Y ya de mayor? Cuando la persona se jubila, ¿cómo se siente? Vacía, porque al dejar de trabajar o al irse los niños de casa siente que ha perdido una parte importante de su identidad? O liberada, porque ahora puede por fin dedicarse a disfrutar de la vida sin perseguir ninguna otra meta?

¿Te resuena? ¿En qué fase te encuentras tu?

¿Dónde está la trampa que nos hace sufrir durante toda la vida? La trampa está en matarnos por querer conseguir metas futuras que una vez alcanzadas tampoco no nos satisfacen.

La solución está en vivir más en el presente; estar en el Hacer Presente, no en una meta futura; vivir nuestra vida habitual de manera más relajada, más natural y sostenible. Y las vacaciones, también se vivirán mejor, sin tanta presión de expectativas altísimas … y sin depresión postvacacional! 😉

¿Qué opinas? Ponte en contacto con nosotros; te leeremos con mucho gusto. 😊

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