Trobada Fundació Paliaclinic 26 sept 2025
Resumen de la Charla de Eduardo Broggi: “El Arte de estar presente”
¿Qué es el presente? Entre ayer y mañana parece ser el “día de hoy”. Entre las 4 y las 6 horas, parece ser las 5. Entre el minuto de antes y el minuto de después, el presente parece ser el minuto actual. Y a nivel de segundos, de milisegundos…? Mirándolo así, vemos que el Presente se nos escapa porque no forma parte del tiempo lineal y cronológico. El Presente Es.
¿Cómo podemos percibirlo? Con la mente silenciada. Estar presente significa ser testigo de lo que sucede en este momento, sin nombrarlo, sin querer cambiarlo ni juzgarlo. No se trata de pensar el Presente, sino de experimentarlo sin interferencia de la mente.
Nuestra mente tiende a llevarnos al pasado y al futuro, y al hacerlo nos hace perder lo único que existe realmente: el Presente. Nuestros cinco sentidos nos conectan con la realidad, pero, en seguida, solemos sobreponer a las percepciones nuestras opiniones, creencias y juicios. Por eso, el ejercicio que propongo es simple (pero no fácil). Ver y sólo ver, escuchar y sólo escuchar, sentir y sólo sentir. Sin añadir pensamientos, es decir, sin nombrar, sin describir, sin interpretar lo que percibimos.
Al principio es difícil porque tenemos el hábito de pensar de forma compulsiva; de hecho pensamos (casi) siempre. Pero, igual que aprender a tocar el piano requiere práctica, estar presente es una habilidad que se entrena. Bastan unos minutos al día para ejercitar nuestra Atención: en el metro, en casa, en cualquier momento en que no haga falta pensar. Poco a poco descubriremos la diferencia entre percibir algo pura y directamente y percibirlo con el habitual comentario mental añadido.
Cuando logramos sostener esta Presencia durante algunos minutos, experimentaremos la realidad de una manera más plena y sin condicionamientos, la Vida tal como Es. Esta experiencia es muy especial y vale mucho la pena.
Estar presentes es también la mejor forma de acompañar a alguien en un momento difícil. Si no estamos presentes, transmitiremos nuestros deseos, miedos y expectativas al otro. La verdadera ayuda ocurre cuando somos testigos atentos, sin intentar cambiar lo que la otra persona vive, ofreciendo nuestra Presencia como un espacio seguro y sin juicios.
La invitación es simple: practicar unos minutos al día (cuantas más veces al día mejor!) el silencio perceptivo. No rendirse si al principio parece aburrido o difícil. Con constancia, esta habilidad se fortalece, y entonces nuestra forma de vivir, de relacionarnos y de acompañar a otros se transformará profundamente. Mayor calma y aceptación interior y conexión con lo que Es. Ya no reaccionaremos automáticamente en base a nuestros condicionamientos; responderemos a la situación con claridad y equilibrio.
¡Muchas gracias a Fundació Paliaclinic por la invitación!
